¿Hay que prender el motor del auto durante la cuarentena?

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Categoría: Recomendaciones

En esta segunda entrega sobre los mantenimientos que se pueden y deben hacer al auto en medio de la crisis del Covid-19 le respondemos a esta pregunta.

Mecánicamente no hay ninguna razón que amerite hacer este procedimiento, pero la única relativa justificación para esos encendidos caseros es recuperar un poquito la carga de la batería.

Mecánicamente la encendida en el garaje solo genera males en el motor y es por eso que siempre recomendamos encender, esperar a que se apaguen los testigos del tablero y salir a la calle.
Lo peor que se puede hacer es dejar el auto “calentando”. Las razones son varias. Cuando se va a prender el motor frío hay un sensor que le informa al computador la situación de temperatura que requiere durante algún tiempo el aporte de más cantidad de gasolina para iniciar el encendido.
Si su auto no tiene esos sistemas de sensores y es de la vieja escuela, el sistema es usted mismo.

Pero sin la sensibilidad ni precisión, por lo cual siempre se abusa de la cantidad de gasolina y del tiempo de descarga de más combustible –ACPM también si es Diesel- porque el motor falla mucho y es inestable, lo cual no sucede cuando está el computador de por medio que muy rápido estabiliza el motor calibrando la mezcla a cada segundo de cambio de calor.

Esa condición, manual o electrónica, genera otros dos peores problemas. Una es que la cantidad adicional de gasolina no se quema bien porque la prueba es que el motor falla temporalmente, diluye el aceite que está en los cilindros precisamente en el momento cuando más lubricación se necesita y esto acelera paulatinamente su desgaste.
Si deja prendido el motor en esa condición, es peor y más si es en marcha mínima porque el flujo de aceite es bajo y la máquina se puede demorar 10 o más minutos en llegar a su calor ideal trabajando en malas condiciones.Pero hay más: el catalizador que las debe minimizar y controlar no trabaja frío y toma un tiempo también importante, de minutos, para que sus agentes químicos reaccionen y limpien esos gases malos.

Un segundo factor, además de otros que trataremos en el siguiente artículo, es la creación de mugre y carbón y la de residuos en el aceite que llevan a la formación de lodos, tema de una siguiente entrega de esta serie de artículos pues es igualmente importante en este momento.

Si el motor está bien, no hace falta prenderlo para comprobarlo y si está mal de afinación, lo peor que puede hacer es ponerlo en marcha porque se aumentan todos esos males citados. Y con esas maniobras continuas en frío se pueden ensuciar fácilmente las bujías y empiezan problemas innecesarios. No los busque ni los fabrique.

De todas maneras, digamos que prenderlo una vez a la semana, es pecado venial para tranquilidad mecánica de la conciencia. En ese caso, encienda y mantenga el motor en un buen número de revoluciones, una vez el bombillo de la lubricación se apaga y da el visto bueno.
A unas 2000 rpm estaría bien porque el flujo de aceite aumenta, el catalizador calienta más rápido y el alternador produce más energía para completar en algo la batería. Cinco minutos de esto, bastan. Pero no quiere decir que un muy largo plazo, hablamos ya de meses, la batería no se baja porque esa carga de garaje nunca será suficiente.

Si por suma de defectos en el vehículo y sus sistemas finalmente la batería se muere, el recurso correcto son unos buenos cables de iniciar y recuperar la pila luego con una carga lenta de al menos 24 horas en algún servicio técnico. Nada más.
Cuando la batería está en ceros, así estará hasta cuando la recupere y para ese remedio no hay tiempo fijo ni urgencia inmediata. Si está en ceros, pues en ceros se queda todos los días subsiguientes y nada más sucede. Más no puede bajar.

O sea, mejor espere a cuando deba -o pueda- sacar el auto y hace todo el operativo y lo usa por lo menos durante una media hora para que, además se cumplan otros procesos de organizar el aceite, evitar lodos, carbones, etc. (Próximo tema en este espacio)
Por lo tanto, salvo por distracción y el pretexto de hacer algo técnico en estos días, mejor dedíquele un rato a la “mecánica de trapo” e higiene de su auto antes de meterse con la corriente y los fierros.