No toque el líquido de frenos durante la cuarentena

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Categoría: Recomendaciones

En esta quinta entrega de lo que se debe y no hacer en el vehículo durante el aislamiento obligatorio les recomendamos este procedimiento.

Cuando revise el depósito de líquido de frenos lo más probable es que el nivel esté por debajo de la raya de máximo y en camino al mínimo. No se angustie. Eso es normal porque a medida que las pastillas se gastan los pistones de las mordazas van saliendo para compensar ese grosor y, por ende, el líquido baja para compensar ese mayor volumen que se genera en los cilindros donde residen los pistones.

Si el pedal está en su sitio es porque no hay fugas de líquido y por lo tanto lo que debe hacer es pensar en revisar las pastillas cuando pueda pasar por el taller. Y, de paso, cambia el líquido que es lo recomendable.
De hecho, en muchos vehículos que ni tienen testigos de desgaste, las rayas del recipiente del líquido son la advertencia del deterioro de las pastillas y avisos de cambio. Hasta ahí su intervención.

No intente agregar líquido porque lo va a botar cuando retraigan los pistones para cambiar las pastillas y va a dañar toda la pintura circundante del depósito.
Tampoco lo abra sin necesidad absoluta porque este fluido de inmediato empieza a contaminarse con la humedad del ambiente debido a que es altamente higroscópico.

Esa humedad es a la larga agua que el alcohol que contiene el líquido en alguna dosis inmediatamente la absorbe y deteriora el punto de ebullición del mismo que va perdiendo propiedades hasta cuando llega a un momento en el cual empieza a hervir a la temperatura de funcionamiento normal de los frenos, se producen burbujas, el pedal se va al piso y puede venir el accidente.

Una de las cosas que no debe tener en su caja de herramientas del carro es líquido. La razón es que si falta es porque hay un escape en el sistema en cualquiera de sus partes y lo que debe hacer es detener de inmediato el vehículo y llevarlo a reparar pues en cualquier momento pierde totalmente el frenado. Nada de que “le voy echando de a poquitos mientras tengo tiempo de llevarlo a arreglar”. Con los frenos no se juega.

La segunda razón para no cargar un tarro de líquido de freno es que una vez destapada el bote por cualquier razón, que no existe en realidad salvo que esté en proceso de reparaciones, es usual que la gente lo guarde y queda en el recipiente una bolsa de aire mucho mayor que la del envase cuando está lleno y eso contamina el sobrante del líquido rápidamente sin que uno pueda advertirlo.

Por este mismo motivo, el depósito del carro no se debe abrir sino para lo absolutamente necesario y taparlo lo más pronto posible. Estos fenómenos se agravan en días de lluvia o de mucha humedad.
Si tiene dudas adicionales sobre el funcionamiento del sistema de frenos, hay que resolverlas en el taller y no en el garaje.