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En los vehículos nuevos, arrancar el vehículo pasándose corriente es cada vez mas complicado, ya que al conectarlas se producen picos de tensión que pueden deteriorar gravemente los computadores de abordo que están conectados en red y lo más seguro es que dañemos algo al intentar pasar corriente de otro vehículo.

Además los que traen una tecnología de parada y arranque automático del motor (sistema Start-Stop), tienen baterías con unas características especiales que hacen imposible arrancar con pinzas, incluso en los talleres deben tener herramientas y dispositivos específicos para poder instalarlas.

Daños por pasar mal la corriente de la batería

Lo de poner mal las pinzas es un error más común del que podemos imaginarnos y cuando conectamos el terminal positivo de una batería al negativo de la otra, se genera un enorme aumento de la corriente eléctrica entre las dos.

Las baterías suelen tener hidrógeno en su interior, al aumentar la corriente habrá un incremento importante de calor que puede derretir las partes internas o externas de las dos baterías, mientras que la presión del gas puede romper la carcasa o hacerla explotar.

También pueden dañarse los cables de las pinzas, que no están diseñados para aguantar el exagerado aumento de la corriente eléctrica, así que se pueden calentar rápidamente y fundir su aislamiento, de manera que la persona que lo está manipulando puede quedar expuesta al contacto directo con los cables.

Este aumento de corriente eléctrica puede dañar el fusible de enlace que protege el sistema eléctrico principal del vehículo.

Si además estamos pasando corriente con la llave en el contacto de arranque en ON, es posible que dañemos el cuadro de instrumentos, el sistema de encendido o el alternador, entre otros.

Si estábamos realizando la carga con la llave en la posición OFF, es probable que solamente se haya dañado el alternador o algún fusible.

Con los cables de puente conectados incorrectamente, la polaridad del sistema eléctrico en el vehículo con la batería descargada se invertirá durante unos segundos, lo suficiente para que se dañen irreparablemente muchos de los componentes electrónicos sensibles, como los computadores de abordo y los sensores electrónicos.

Las posibilidades de sufrir averías por pasar mal la corriente de la batería son muy altas, además serán daños graves en diferentes sistemas.

Así que lo mejor será que no intentemos practicar esta maniobra sin los conocimientos básicos necesarios.

 

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Recién emitido, el informe más reciente de la consultora Focus2Move sobre las ventas de vehículos nuevos en América Latina se refiere a los meses de Enero y Febrero del 2020, antes de que explotara la pandemia del Covid-19 en la región.

Se puede observar que el Chevrolet Onix mantiene el primer lugar.

Los que más crecieron

Estos fueron los cinco de mejor desempeño comercial del Top 50:

  1. Volkswagen T-Cross: +8.516,4% (11.546 unidades, puesto 19)
  2. Fiat Toro: +40,1% (11.492, puesto 20)
  3. Hyundai Grand i10:   +29,9% (5.207, puesto 44)
  4. Renault Kwid: +22,3% (16.981, puesto 7)
  5. Volkswagen Virtus:  +18,0% (9.070, puesto 29)

Los que más cayeron

  1. Volkswagen Fox / CrossFox:  -34,8% (5.141 unidades, puesto 45)
  2. Kia Sportage: -25,8% (6.251, puesto 36)
  3. Nissan Sentra: -24,1% (4.928, puesto 50)
  4. Fiat Cronos: -23,2% (5.376, puesto 42)
  5. Renault Duster: -23,1% (7.125, puesto 32)

De acuerdo con el informe divulgado por Focus2Move, estos fueron los vehículos que tuvieron el favoritismo de los latinoamericanos. Este resultado está fuertemente influenciado por los mercados de Brasil, México y Argentina, que suman casi la mitad de las ventas de la región.

  1. Chevrolet Onix: 43.341 unidades
  2. Ford Ka: 24.034
  3. Nissan Versa: 23.208
  4. Toyota Hilux: 20.067
  5. Volkswagen Gol: 18.044
  6. Chevrolet Onix Plus: 17.845
  7. Renault Kwid: 16.981
  8. Hyundai HB20: 15.215
  9. Nissan Kicks: 14.843
  10. Chevrolet Beat: 14.816
  11. Volkswagen Polo: 14.588
  12. Toyota Corolla: 13.316
  13. Chevrolet Aveo: 12.983
  14. Fiat Argo: 12.355
  15. Jeep Renegade: 12.182
  16. Fiat Strada: 11.689
  17. Renault Sandero: 11.628
  18. Kia Rio: 11.578
  19. Volkswagen T-Cross: 11.546
  20. Fiat Toro: 11.492
  21. Hyundai Creta: 11.306
  22. Toyota Yaris: 11.243
  23. Nissan NP300: 10.819
  24. Fiat Mobi: 10.620
  25. Nissan March: 10.570
  26. Jeep Compass: 10.500
  27. Honda HR-V: 10.444
  28. Ford EcoSport: 9.151
  29. Volkswagen Virtus: 9.070
  30. Volkswagen Saveiro: 8.876
  31. Ford Ranger: 7.526
  32. Renault Duster: 7.125
  33. Toyota RAV4: 7.080
  34. Volkswagen Vento: 6.863
  35. Volkswagen Jetta: 6.276
  36. Kia Sportage: 6.251
  37. Volkswagen Amarok: 6.076
  38. Renault Logan: 6.020
  39. Honda Civic: 5.595
  40. Hyundai Accent: 5.462
  41. Suzuki Swift: 5.457
  42. Fiat Cronos: 5.376
  43. Chevrolet Spark: 5.255
  44. Hyundai Grand i10: 5.207
  45. Volkswagen Fox / CrossFox: 5.141
  46. Chevrolet S10: 4.987
  47. Renault Duster Oroch: 4.975
  48. Honda CR-V: 4.961
  49. Mazda 3: 4.943
  50. Nissan Sentra: 4.928

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Esta pick-up pasó de tener un máximo de 200 hp a ofrecer unos impresionantes 570 hp gracias al transplante, que llegó casi que por casualidad y tardó poco más de dos años en hacerse.

De acuerdo a una entrevista ofrecida a Road and Track por Stephen Biagioni, fundador de SB Motorsport, la idea de la Nissan Navara-R surgió luego de construir el GT-R que usan actualmente para las competencias de drifting.

A este ultimo lo equiparon con un motor Chevrolet LS V8 mejorado con un turbocargador Garrett, lo que dejó al bloque original del deportivo japonés, un V6 DOHC Biturbo de 3,8 l sin dueño ni uso.

Así, Biagioni se pasó los últimos dos años usando su tiempo libre para trabajar en el proyecto de la Frontier en planos. El proceso de construcción inició en noviembre del año pasado, agregando algunas otras cosas además del motor.

La más poderosa

Junto al V6 y su transmisión, SB Motorsport equipó a la Navara con un sistema de suspensión KW que no solo lo levantan unos cm del piso, sino que también le facilitan controlar toda la potencia que ofrece el motor del deportivo.

Adicionalmente, la compañía está fabricando los bastidores delanteros y traseros del GT-R, pero a la medida de la pick-up para que, “en teoría”, la pick-up se maneje como si fuera el superauto japonés, aunque un poco más ancho y largo.

El toque final será hacerle algunas modificaciones al motor para que llegue hasta los 1.000 caballos de potencia, un reto que además busca lograr que la camioneta continúe siendo legal para el uso en ciudad.

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Saldrá en 3 versiones: RS, RZ y RC. El RS es el más suave de los 3 con un motor de 3 cilindros, 1.5 litros de 118 HP. Cuenta con una transmisión Direct-Shift CVT que simula 10 cambios con la opción de controlarla manualmente. La potencia se envía sólo al eje delantero. Conserva los frenos de disco ventilados en las 4 ruedas y la suspensión ajustada por GR con la experiencia obtenida en el rally mundial.

Por su parte, el RZ es más deportivo y está más equipado para una conducción fuerte. Bajo el capó se esconde un motor de 3 cilindros, 1.6 litros turboalimentado de 268 HP que viene equipado con un intercooler. La transmisión es manual de 6 cambios y la potencia se envía a las cuatro ruedas mediante el sistema de tracción GR-FOUR. Este sistema permite gestionar la repartición de potencia con un embrague multidisco controlado electrónicamente.

En cuanto al RC las cosas ya son a otro precio porque está pensado sólo para las pistas. La mecánica es la misma que la del RZ, pero tiene una reducción de peso de 30 kilos. Parece poco, pero hay que tener en cuenta que cada kilo menos hace la diferencia, además es un carro ligero de serie y que viene listo para ser modificado y afinado para competir.

Los tres modelos vienen con puertas, capó y puerta del maletero hechos en aluminio para disminuir el peso. Pero lo más destacable es el techo que está fabricado en plástico reforzado con fibra de carbono hecho con el moldeo de láminas. Es posible pedirlo pintado de negro mate para ajustarlo a ciertas especificaciones. También como opción está la firma de Morizo en el parabrizas, el seudónimo con el que se identifica mismisimo Akio Toyoda, el CEO de Toyota.