¿Por qué me vibra el volante? Las tres razones principales

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Categoría: Recomendaciones

¿Por qué me vibra el volante? Esa es una pregunta bastante frecuente a la que vamos a intentar dar respuesta en Gport Motors revisando las principales causas de las vibraciones y viendo las soluciones, la forma de proceder en cada caso y el precio aproximado de la reparación.

Lo primero que hay que distinguir es si el volante vibra con el coche en movimiento o también lo hace cuando está parado (pero con el motor en marcha). En este artículo nos centraremos en las vibraciones en el volante con el coche en movimiento, por ser las más habituales y tener orígenes más diversos y complicados.

  1. El estado de los neumáticos y su equilibrado

Cuando nos vibra el volante, el origen de esas molestas vibraciones suele estar relacionado con los propios neumáticos.

Si nuestro vehículo equipa neumáticos con desgastes desiguales en el eje delantero o estos tienen algún defecto derivado del paso del tiempo, largos periodos de inactividad, o defectos de fabricación (relativamente frecuente en neumáticos de bajo coste) notaremos desagradables movimientos en nuestro volante. Uno de los problemas que suelen surgir cuando no se usa el coche durante un largo periodo es que los neumáticos se deformen en su banda de rodadura. Este defecto se suele manifestar en vibraciones o movimientos en la dirección a velocidades de entre 5 y 40 km/h.

Para evitar esto, cuando dejes tu auto parado mucho tiempo, debes subir la presión de los neumáticos. Así eliminarás la deformación de estos contra el suelo y no se deformarán de forma permanente. Normalmente es suficiente con 35 PSI, pero puede variar.

El desequilibrado de los neumáticos es otro de los factores frecuentes por los que nos puede vibrar el volante del coche. Si el volante vibra sólo a una velocidad determinada (por ejemplo a 100km/h) o en un determinado rango de velocidades, posiblemente el origen del problema sean unos neumáticos desequilibrados.

La solución es sencilla y económica : equilibrar nuevamente los neumáticos (unos 40 Bs/neumático). Tampoco sería la primera vez que el único motivo de las vibraciones son unos tornillos de llanta mal apretados, cuyo par de apriete debería estar entre 100 y 140 Nm aproximadamente.

  1. Dirección desalineada

Todos los vehículos tienen que respetar unas cotas determinadas por los fabricantes para que el neumático pise el suelo de forma óptima. Si nuestra dirección está desalineada o los elementos de suspensión no están perfectamente ajustados puede darse un desgaste prematuro de los neumáticos, un aumento del consumo, un peor comportamiento dinámico del vehículo y las dichosas vibraciones en el volante.

La solución para este problema pasa por una visita al taller, sí o sí. Son necesarios elementos de precisión e información técnica para poder ajustar convenientemente las cotas de la suspensión y de la dirección. El coste puede rondar entre 80 y 150 Bs, aunque variará en función del precio de la mano de obra, de la complejidad del vehículo y de los ajustes necesarios.

  1. Discos de freno en mal estado

Si el volante vibra cuando frenas, el origen casi siempre está en los frenos. En tal caso lo más probable es que los discos de freno delanteros estén deformados. Al no estar completamente planos transmiten molestas vibraciones al volante y a los pedales y disminuyen enormemente la eficacia de la frenada.

El alabeo de los frenos puede producirse por un uso muy exigente de los mismos, cambios bruscos de temperatura (por ejemplo pasar un gran charco tras una frenada intensa) o por el propio desgaste de discos y pastillas. En este caso la solución pasa por rectificar los discos de freno o sustituirlos por unos nuevos. El precio de esta reparación es muy variable, los precios del rectificado de disco oscilan entre 60 y 120 Bs.